miércoles, 11 de febrero de 2015

Sentimientos Rechazados

Hola a todos, siento mucho mi ausencia. Sé que llevo mucho tiempo sin publicar nada y sin hacer acto de presencia. Pido disculpas a todos los lectores. Pese a que aún corre el periodo de exámenes universitarios, me siento preparado para compartir con todos ustedes algo desde hace tiempo guardo en el tintero de mis pensamientos. Es una idea que alguien me propuso durante un debate y he decidido dar mi opinión libremente sobre el tema que en su día tratamos.

¿POR QUÉ RECHAZAMOS SENTIMIENTOS QUE PENSAMOS QUE NOS HACEN DÉBILES?

La verdad es que, cada vez con más frecuencia, hay gente en el mundo que siente miedo de sus propios sentimientos ¿Por qué una hermana no es capaz de decirle a la otra que la quiere y la echa de menos si realmente lo siente? ¿Por qué no podemos hablar de nuestros sentimientos con la persona a quien están dirigidos? ¿Por qué directamente rechazamos la existencia de esos sentimientos? Son preguntas que surgen en muchas ocasiones y es duro para la persona que lo siente.

Siempre digo que para querer a alguien, sea un hermano, un amigo o una pareja, hay que quererse a uno mismo. “Nadie te querrá jamás igual que te puedes querer tú mismo”. Me entristece pensar que, por desgracia, hay personas que no tienen tan buen concepto de sí mismas y les cuesta muchísimo trabajo abrirse a los demás, darse a conocer tal y como ellas son. Son personas que muestran una enorme inseguridad en sí mismas y en los demás. Quiero decir con esto que, desde mi punto de vista, si alguien siente tanta inseguridad en sí mismo, debe sentir una especie de “desconfianza”, por llamarlo de algún modo, hacia la gente, y esto se debe a que esa persona no es capaz de llevar el control de su estabilidad emocional ni de su vida y se siente muy vulnerable y débil. Cuando esa persona es consciente de ello, es normal que necesite retomar las riendas de su vida. Para cumplir este propósito debe mostrar cierta fortaleza y dureza hacia todo lo que sienta que puede hacerle daño o que puede hacerle perder el control de su vida.

Esa fortaleza es como una barrera que la persona pone entre ella misma y el mundo que la rodea para evitar que nada la perturbe. Se va poco a poco desligando de la sensibilidad y se va sumergiendo lentamente en sí misma para encontrar la clave de su inseguridad y su incapacidad para decidir qué hacer con su vida.

Por un momento, vayamos a la otra cara de la moneda. ¿Qué son los sentimientos? ¿Qué es el amor? El amor, referido no solo a la pareja, sino a un amigo, un pariente cercano o inclusive a uno mismo, es “desear el bienestar físico y mental de la persona a la que se ama y el de uno mismo”, en otras palabras, es querer para otra persona lo mismo que para ti. Si ahondamos más en este concepto, el extremo más absoluto sería el amor por la pareja o los hijos. ¿Qué es ese amor? Ese amor es desear para la persona que se ama el mejor bienestar posible, aun teniendo que sacrificar el nuestro propio en ocasiones, solo por amor, por voluntad propia. Es entregarse al máximo.

Retomemos el camino primigenio. Si alguien no se siente querido por sí mismo y se siente inseguro, ¿cómo creéis que se sentiría si sintiese algún tipo de amor por otro: sea amigo, hermano o pareja? Yo sinceramente pienso que sería extraño para esa persona, que ni siquiera puede “sentirse segura de sí misma” o “mantenerse estable sin que nada le afecte”, tener que depender así de pronto de alguien, unir su estabilidad emocional a él. Esta persona no tiene una personalidad tan definida y firme como para dejarse llevar por el amor hasta ese punto.

Si esta persona ha creado esa fortaleza ha sido para aislarse de aquello que considera que la hace débil frente al mundo. Entiendo perfectamente que al verse en ese estado de dependencia sentimental se sienta débil y vulnerable, y tienda a rechazar de raíz ese sentimiento. Querer a otra persona sea cual sea el motivo o la propia persona, significa convertirla en tu debilidad (según el grado de cariño o amor que sintamos), pues queremos todo el bien posible para ella y cualquier problema que tenga nos afecta.

De esta forma parece lógico que puedan rechazarse esos sentimientos por miedo, inseguridad o simplemente porque pensamos que “nos hacen débiles”. Bien es cierto que el amor crea dependencia pero, a su vez, da muchísima fuerza. Creo que, si algo nos diferencia de un perro, un gato o un mono, son los sentimientos tan complejos que sentimos. Debemos respetarlos y dejarlos crecer, pues no hay nada más puro y fuerte que el amor y si es nacido de la nada más puro y fuerte aún que si fuese creado o infundado. No eliminemos nuestra mayor cualidad, nuestra naturaleza.

Sea como sea, quien sienta el amor que lo viva y lo comparta, la vida es corta y hay que vivirla al máximo, si es amando a los demás, mejor.

Para terminar, me gustaría dejar una frase grabada en vuestra memoria: De entre todos los amores que existen, ninguno os llenará y satisfará tanto como el amor a vosotros mismos. Sed felices. Muchas gracias por dedicar un poco de vuestro tiempo a leer mis reflexiones. Un abrazo. Hasta la próxima.





6 comentarios:

  1. Hola Mazuelos
    Es una alegría que hayas decidido volver al blog antes de que llegase el siguiente Mundial de Fútbol. Se echaban de menos por aquí tus reflexiones.

    Tu entrada me ha parecido muy interesante porque es cierto que, en el mundo de hoy, muchas personas andan por la vida sin saber todo el potencial que tienen solo porque no se aman de verdad. Una persona que se sienta como alguien sin valor acaba encerrada en sí misma por miedo a que los demás descubran lo que a ella le parece tan evidente: Su “nada”. Sus “limitaciones”.

    Limitaciones que a veces ni siquiera existen. Un día te escuché decir en una conversación “Las limitaciones te las pones tú”.
    Y vivimos muy limitados. Así se da la paradoja de tíos petaos que en el fondo no se sienten bien consigo mismos y calman todo eso con mucho gimnasio o picando de flor en flor, de chicas guapísimas que se sienten feas o de gente con talento que se siente inútil. Incluso quizás las apreciaciones tienen algo de verdad pero la persona desde su interior lo ve todo como una horrible pesadilla.

    Al final, la clave de todo resulta ser el AMOR como tú has dicho. Es tan importante dar y recibir amor. Cuanto más egoísmo, cuánto más miedo, cuánta más desesperación… más difícil es el amor.
    Somos únicos, somos irrepetibles, somos inigualables. Tienes razón. Una vez que nos amamos a nosotros, la salida a los demás es fácil. Y solo nosotros nos podemos amar tan bien.

    Paradójicamente, solo acabamos amándonos si y solo si hemos recibido un verdadero amor antes. La experiencia de recibir amor, como has descrito en tu entrada, puede ser incluso chocante y puede trastocar mucho, pero es la más bella forma de salir de la pesadilla y despertar a la verdadera realidad.

    Espero próximas entradas con temas igual de interesantes.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  2. Hola Roberto. Muchas gracias por tu comentario. Sí que es cierto que es una lastima que personas con mucho potencial no sean capaces de sacar lo máximo de sí mismas. "¿Puede acaso el barro el fulgor de un diamante oscurecer?" Esa es la cuestión ya que, en muchas ocasiones, nosotros somos el propio barro que nos cubre. Un abrazo Roberto!!

    ResponderEliminar
  3. ¡Buenas! Antes que nada me alegra mucho que por fin nos vuelvas a deleitar con tus palabras y pensamientos. No quiero ni puedo llevarte la contraria con esta entrada porque tienes razón en todo lo que dices, y por cierto, me gusta mucho tu definición de amor: “el querer lo mejor para la otra persona y hacer lo posible por ello”. Yo siempre me pregunto qué es el amor, parece un sentimiento tan abstracto que puede llegar a dar miedo.
    Hoy en día las personas no tienen en cuenta esta definición ni cualquier otra de la palabra “amor”, se lanzan a decir te quiero a todo el mundo, ya sean parejas, amigos o familiares, sólo por moda, incluso a personas que se acaban de conocer. En realidad no es malo, ojalá el mundo fuera una gran demostración de cariño y amor. Pero es normal que también haya personas más inseguras. Es lógico que parar querer a alguien primero te tienes que querer a ti mismo, ¿pero qué pasa si no te quieres? ¿si te sientes inseguro y no aprecias ningún detalle de ti? Si nada te parece llamativo ni interesante y no compredes como nadie te puede querer... ¿por qué te van a querer? Si durante toda tu vida has sentido que nadie te ha querido, que todos han pasado de ti y te has sentido desplazado y humillado, ¿cómo vas a ser capaz de aceptar nuevos sentimientos? Supongo que debe de dar miedo, sí. Sobre todo el hecho de pensar que es algo pasajero, que te acostumbrarás a nuevo estado de felicidad, que tu vida cambiará totalmente pero... ¿y si luego vuelves a sentirte solo? ¿y si vuelves a sentir que nadie te quiere? ¿No te destrozaría eso? Dicen que quien no arriesga no gana, pero debe de ser difícil arriesgar lo único que has logrado fundar en tu vida, el equilibrio que has logrado encontrar, aunque en realidad te encuentres en una situación de incertidumbre en la que en cualquier momento puedes volver a caer.

    Pero por otro lado también debe de ser extraño sentir nuevos sentimientos y acostumbrarte a una vida diferente de la que antes no tenías ni idea. Que se preocupen por ti y preocuparte por los demás es la sensación más maravillosa que existe, es lo que le da sentido de alguna forma a esta vida superficial y la hace menos solitaria. Pero tanmbién es extraño, hasta el punto que a veces llegar a ser abrumador. Una persona que se haya sentido solitaria siempre, independiente, sentir que ahora sus sentimientos están ligados a los de los demás debe ser una sensación un poco loca, el pensar que ahora tu vida se equilibria con otra persona y si esa persona no está no eres nadie... entonces pueden llegar épocas en las que pierdes el sentido de tu persona y te sientes menos útil de lo que ya te sentías. Y al final lo terminas perdiendo todo por miedo a perder.

    Sin embargo tienes razón, hay que superar los miedos e inseguridades, empezar a quererse a sí mismo y dejarse querer, vivir la vida porque al fin y al cabo es mejor compartir las penas y alegrías que vivirlas solas. Pero tampoco se puede decir que sea fácil

    En fin, que esto se va a ser más largo que tu entrada. Me alegro mucho de tu regreso y espero que vuelvas a escribir mucho más, que me siento sola escribiendo yo nada más ¡y sin nadie que comente ni lea nada! Un abrazo muy grande :)

    Andrea :)

    ResponderEliminar
  4. Hola Andrea, menudo comentario. Menuda inspiración, no sé qué decir, es tan bueno que deberías publicarlo aparte.
    En primer lugar me gustaría decir que tienes un punto de vista muy claro y empático sobre el tema expuesto, estoy muy de acuerdo contigo pero hay una cosa que me gustaría aclarar, la definición que di en la entrada la oí de alguien, no es mía. La frase que sí es mía dice así: "Una definición sirve para limitar o acotar aquello que define. Lo condiciona. Si no cumple unos requisitos determinados, no se le puede definir de ese modo. El amor es libre, puro e infinito. No puede limitarse o acotarse. No puede definirse, si no, estaríamos diciendo que todo lo que se salga de esa definición estricta no sería amor." Creo que el amor se sale de toda definición o norma, depende de la persona que lo sienta.
    Yo soy un chico muy estricto y organizado, pero reconozco que es necesario dejarse llevar en ocasiones y creo que el amor es una de ellas. Me quedo con tu frase: "al final lo terminas perdiendo todo por miedo a perder". Haré uso de algo que un día dijo un gran filósofo llamado Sócrates: "solo sé que no sé nada". En este caso, en la situación que describes, si alguien ha pasado su vida aislado y el destino le da la oportunidad de cambiarlo todo y crecer junto a alguien, pienso que si no lo hace porque no está listo, de acuerdo, tiene que sentirse preparado, pero si no lo hace por miedo, peca de insensatez. Según decía filósofo ateniense, hasta ese momento solo sabemos que no tenemos nada, si no nos arriesgamos y nos asustamos por miedo a perder, perderemos igualmente y nos arrepentiremos del "¿qué hubiera pasado?". Por contra, si lo intentamos y perdemos, habremos luchado por defender nuestros sentimientos. ¿Y si luchamos y ganamos? Entonces perfecto, habremos sido inteligentes y seremos felices.
    No quiero alargarme mucho, estos temas son complicados jaja podríamos abrir un blog entero solo para debatir esto. Me ha encantado tu comentario, de verdad, muchísimas gracias. Un abrazo enorme ^^.

    ResponderEliminar
  5. Siento que mi comentario va a quedar muy pequeño en todo este mar de reflexiones.
    Me encantan vuestros textos.
    Venia a deciros que os he nominado a un premio en mi blog. Os dejo aqui el enlace; http://elfrikimundodecarly.blogspot.com.es/2015/02/premios-una-pequena-sorpresa-que-esta.html

    ¡un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carly. Lo primero darte las gracias por la nominación y por leernos. Quiero que sepas que ninguna opinión es más importante que otra por más larga o argumentada que parezca. Agradecemos tu comentario al igual que los demás. Gracias por considerarnos de esta forma. Un saludo :)

      Eliminar