sábado, 24 de mayo de 2014

¿Amor?

La palabra amor me resulta muy interesante. Es una palabra corta, de tan sólo dos sílabas, que uno tarda apenas un segundo en pronunciar; y sin embargo muestra uno de los sentimientos más complejos que existen.

Me he motivado a escribir ésto porque ayer terminé de leer "Pepita Jiménez" de Juan Valera. En mi instituto hay un museo, y ahora han puesto una exposición mostrando ilustraciones que se hicieron para tal libro. Al conocer el argumento del libro (un muchacho, Luis, que quiere ser sacerdote pero se enamora de una muchacha, Pepita), me pareció interesante y empecé a leerlo.
Bueno, el libro no me gustó demasiado porque habla mucho de reflexiones religiosas extremistas del protagonista, y además el libro tiene muchas palabras que no entiendo y está escrito de manera que no hace que la lectura sea fácil, al menos para mí.
Pero no me gusta dejar libros comenzados sin terminar de leer, y como no es muy largo, terminé de leerlo. Más o menos por la mitad, se me hizo más rápida y fácil la lectura, no sé si es porque ya me acostumbré al libro, o porque se empiezan a contar más acontecimientos en vez de tratar tanto las reflexiones del protagonista. Pero me voy del tema que quería tratar... lo que me ha llamado la atención de éste libro es la forma en la que se enamora Luis de Pepita. Él apenas la conoce, y sin embargo empieza a tener sentimientos que no consigo entender que sienta alguien conociendo tan poco a otra persona. Este amor me ha recordado al que sentía Calisto por Melibea, en la Celestina; o al de Marius y Cosette, en los Miserables. Es un amor que surge tan de pronto, y sin embargo tan fuerte, que llego a pensar que más que otra cosa es obsesión que surge a partir de la atracción, porque no se puede entender de otra forma.

Se trata tan sólo de unos libros, y en los libros todo es fácil de exagerar, pero sin embargo me ha hecho reflexionar sobre esta palabra que comenzaba diciendo que es tan compleja.


Siempre he pensado que la palabra amor comprende muchos aspectos, que es algo que surge con el tiempo, tras conocer a una persona y empezar a pasar tiempo con ella, de tener recuerdos en común, complicidad, detalles... pero he estado reflexionando y me he dado cuenta de que quizás eso es cariño, que sí se consigue con el tiempo. Pero entonces, ¿qué es amor? Según estos libros, se podría considerar amor a esa atracción que siente uno de pronto a ver a una persona y sentir que es ella, y no otra; pero es que eso no deja de ser atracción.
Así que he llegado al punto en el que me he dado cuenta de que la palabra amor está muy presente en nuestras vidas, pero creo que muy poca gente sabe lo que realmente significa, a pesar de usarla con frecuencia.

Tal ha sido mi duda hacia esta palabra, que he llegado a buscarla en la RAE, a ver cómo la describe. Los dos primeros significados son:

1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.

Ésto no me saca mucho de mis dudas. El segundo significado dice que es un sentimiento hacia una persona con la que queremos estar porque con ella nos sentimos "completos", con la que disfrutamos, nos crea ilusión y todo lo demás. Viene a ser lo que yo pensaba, que es algo que va surgiendo con el tiempo, porque sin conocer a una persona, no puedes saber si junto a ella vas a poder comunicarte sin miedo, vais a tener cosas en común y vais a vivir la vida disfrutando, etc...
Así que creo que definitivamente en estos libros han exagerado lo que es el concepto del amor. Pero yo he llegado a pensar que tal vez es un sentimiento diferente, superior, que no se puede explicar con palabras.
Pero quizás es solamente eso, exageración de los libros. Además, en este libro, Luis y Pepita se casan una semana después de declararse su amor (mutuo por cierto), así que es demasiado subrealista. De todas formas dejo aquí algunas citas de estos tres libros que mencionaba al principio, para que se entienda el por qué de mi reflexión. Las frases que dicen son tan fuertes y profundas... que le da a uno razones para pensar.

Las dos primeras son de "Pepita Jiménez", las dos siguientes son de "La Celestina", y el resto son de "Los Miserables".



- "Ansío confundirme en una de sus miradas; diluir y evaporar toda mi esencia en el rayo de luz que sale de sus ojos, quedarme muerto mirándola, aunque me condene."

- "Quiero libertarme de esta mujer y no puedo. La aborrezco y casi la adoro. Su espíritu se infunde en mí al punto que la veo, y me posee, y me domina y me humilla."

- "¿Yo? Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo, y a Melibea amo"

- "Melibea es mi señora, Melibea es mi Dios, Melibea es mi vida; yo su cautivo, yo su siervo"




- "El amor es una parte del alma misma, es de la misma naturaleza que ella, es una chispa divina;
como ella, es incorruptible, indivisible, imperecedero. Es una partícula de fuego que está en
nosotros, que es inmortal a infinita, a la cual nada puede limitar, ni amortiguar. Se la siente arder
hasta en la médula de los huesos, y se la ve brillar hasta en el fondo del cielo."

- "La reducción del Universo a un solo ser, la dilatación de un solo ser hasta Dios; esto es el
amor. ¡Qué triste está el alma cuando está triste por el amor!
¡Qué vacío tan inmenso es la ausencia del ser que llena el mundo! ¡Oh! ¡Cuán verdadero es que
el ser amado se convierte en Dios! Basta una sonrisa vislumbrada para que el alma entre en el
palacio de los sueños"

- "No tenían ya palabras. Las estrellas empezaban a brillar. ¿Cómo fue que sus labios se
encontraron? ¿Cómo es que el pájaro canta, que la nieve se funde, que la rosa se abre?"



lunes, 19 de mayo de 2014

¡Todos Nos Hacemos Mayores!

           Sé que llevo mucho tiempo sin escribir nada y lo siento, he estado ocupado haciendo mis tareas y la verdad es que en este tiempo he cumplido algún que otro sueño y he conseguido material suficiente para varias entradas aunque vamos a ir poco a poco.

            Hoy me gustaría compartir con vosotros una reflexión que hice sobre un texto muy bonito que leí, en esta ocasión, seré bastante breve. El texto decía:

            “-¿Qué ha pasado?
             -¿Qué ha pasado? Que los chupetes se convierten en cigarros, el agua en vodka, las bicicletas en coches, los besos en sexo. ¿Te acuerdas cuando volar significaba columpiarse muy muy rápido? ¿Cuando “protección” significaba utilizar casco al ir en bicicleta? ¿Cuando lo peor que podías recibir de una persona eran piojos? ¿Cuando solo amábamos a nuestros padres? Los hombros de nuestro padre era el lugar más alto del mundo y nuestra madre era una heroína. Tu peor enemigo era tu hermano, los problemas de velocidad eran causados por quien corría más rápido. “Guerra” era solo un juego y la única droga que conocías era el remedio para la tos. El dolor más fuerte que podías sentir era el de tus rodillas raspadas y “adiós” significaba solo hasta mañana. Todo esto era lo mejor del mundo, pero no pudimos esperar a crecer.”

            Cuando somos pequeños, todo nos resulta muy inocente e inofensivo, todo es atractivo y llama nuestra atención. Todo parece seguro y fiable. Todo nos hace sentir a gusto y cómodos. Todo es genial. Vivimos en nuestro mundo de fantasía y despreocupación y eso es algo maravilloso que sinceramente, echo de menos muchísimo. Sin embargo, los años no pasan en vano y según pasan ellos, crecemos nosotros. No podemos evitar traer estos cambios a nuestra vida. No podemos evitar que nos atraiga más un coche que una bicicleta, un cubata que un vaso de agua, o una persona atractiva… Son cosas que uno no elije, solo te llegan en su momento y tienes que saber adaptarte y compaginar lo nuevo que llega con esa ilusión y ese mundo tan despreocupado y fantástico que creamos desde pequeños.
           
           Un día, sin darte cuenta, te haces mayor, y cuando miras atrás, y piensas qué es lo que has hecho en la vida, procura no arrepentirte de nada y de haber cumplido todos tus sueños, disfruta a tu manera, como más te guste, pero disfruta, no te lo pienses mucho. Haz una lista con las cosas que te gustaría hacer antes de que sea tarde y cumple todos tus deseos. Asegúrate de cumplir tus sueños y alcanzar tus metas en la vida, no importa lo difíciles que parezcan, solo importa intentarlo y con el tiempo, todo se consigue.

            Hay quien dice que estar siempre de cachondeo, o simplemente, hacer lo que te apetece, con quien te apetece y como te apetece, es de inmaduros y de niños pequeños. Todos lo que piensen así, que sepan que hacer el tonto no es ser un inmaduro, el inmaduro es el que no sabe cuándo hacerlo y cuando no. El inmaduro renuncia a todas estas cosas y todo este mundo y piensa que de ahora en adelante lo único que importa es el vodka, los coches, el sexo y las drogas, dejando atrás el agua, las bicis, la familia y los besos. Madurar no es renunciar a todo lo anterior y adoptar una posición seria y firme. Madurar es aprender a disfrutar de la vida, de forma responsable pero despreocupada, es aprender a no darle importancia al qué dirán de mí, sino al qué quiero hacer.

            Aprended cosas nuevas, conoced gente nueva, visitad nuevos lugares, pero nunca, nunca, nunca, olvidéis quienes sois, quién estuvo ahí cuando más lo necesitabas y no te falló, donde nacisteis ni quién os educó. No permitáis que lo que un día alguien escribió en ese texto, el error que cometió esa persona, se convierta en vuestro error. Muchas gracias por leer mis reflexiones y dedicarme un poco de vuestro tiempo. Hasta pronto.


sábado, 10 de mayo de 2014

¡Recuerdos de infancia!

¡¡Hola!! Hace muchísimo que no escribimos en el blog y me siento un poco mal porque muchas veces tengo ganas de escribir pero no se me ocurre sobre qué. Pero bueno, hoy se me ha ocurrido algo que puede resultar interesante.
Hay un libro que estoy viendo últimamente mucho en las tiendas que se titula "Yo fui a EGB". No he leido el libro, pero le he echado un vistazo y está lleno de ilustraciones de cosas típicas de los años 80, más o menos. A mí ese libro me parece interesante pero no me siento identificada, porque al no haber vivido esa época, no conozco las costumbres y cosas que se tenían entonces. Pero la idea de recordar cosas típicas de la infancia me parece buena.

Hay una frase que dice que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Las personas tenemos la suerte o las desgracia de tener el sentimiento de la nostalgia (bueno, al menos yo). Muchas veces nos da la sensación de que el pasado fue mejor de lo que es ahora el presente. Yo creo que este sentimiento se debe a que ya sabemos lo que pasó en el pasado. Es decir, el pasado ya está escrito, sabemos lo que vivimos y cómo nos sentimos entonces, y si recordamos aquellas sensaciones como buenas, pensamos que el pasado es lo mejor que vamos a tener. Pero yo creo que el pasado en realidad se va escribiendo constantemente. Cada segundo que vamos viviendo, pasa inmediatamente al pasado, pues ya sabemos cómo nos hemos sentido en ese segundo. El presente es demasiado efímero, podemos considerar que dura tan solo milésimas de segundo. Sin embargo el futuro es lo mejor que tenemos, pues tenemos el poder de elegir qué hacer, cómo dibujarlo y que pase a la historia. Es lo más bonito, pues hay infinidad de momentos y sentimientos por descubrir, y somos nosotros los que podemos elegir cómo vivirlo.
Aún así, el pasado forma parte de nosotros. No podemos olvidarlo, pues todos los momentos y sensaciones vividas son los que hacen que hoy por hoy seamos nosotros, con nuestra personalidad formada a base de esas experiencias. Ya hablaban de ésto Paxo y Mazuelos en otras entradas, especialmente Mazuelos cuando recomendaba la película de "Efecto Mariposa". El pasado es algo que hemos vivido y que está ahí, y no podemos evitar sentirnos nostálgicos y sonreír al recordar algunas cosas que quizás han quedado un poco apartadas en nuestra mente.
Yo he intentado rebuscar un poco en mi baúl de los recuerdos mental, y voy a poner algunos ejemplos de cosas típicas de mi infancia, que quizás sean comunes con las demás personas que nacieran alrededor de los años 90. Espero que os sintáis identificados, al menos con algunas cosas :)






Los polvos de talco. ¿A quién no le han echado estos polvos en el culete cuándo era pequeño? Yo sigo sin saber para qué servían. Creo que no hacían nada, pero siempre estaban presentes.








El Betadine. Era lo más temido. Cuándo mi madre me descubría alguna herida, me tenía que echar inmediatamente betadine, y yo odiaba cómo escocía al caer en la herida... ¡y cómo machaba! Aún lo sigo usando...







Los caramelos PEZ. Estaban muy buenos, pero lo que más me gustaba era el cacharro dónde podías meterlos para sacarlos de uno en uno por la apertura de la cabeza.







Muelle de colores. ¿Quién no se ha comprado ésto alguna vez en la feria? Yo siempre me lo compraba, pero terminaba enredándose y rompiéndose.






Tamagochi. Otro de los juguetes típicos de la infancia. Fue mi primer acercamiento a la tecnología. Era algo muy sencillo pero que me tenía todo el día enganchada.







Y ¿dónde dejamos a los furbys? Anda que no lloré yo nada hasta que me compraron uno como este. Decía dos o tres frases repetidas y abría y cerraba la boca. Yo flipaba :)





Hace mucho que no compro phoskitos. Pero recuerdo que cuando era pequeña, en cada phoskito venía un punto, y cuando tenías unos pocos, ibas a la tienda y te daban un juguete. Si comprabas una caja, el juguete ya venía. Había veces en las que los juguetes eran juegos de magia, otras veces eran unos dinosaurios que se podían doblar y convertir en huevo... Pero lo que más recuerdo era una vez que venían muñecos de E.T. Había dos o tres diferentes, y yo quería uno que tenía una capucha roja, pero siempre me salía uno con un dedo levantado. Todavía tengo por lo menos diez E.T. iguales en mi casa. Al final no conseguí el de la capucha.


Anda que no me dio a mi rabia cuándo salieron los DVD. Vi como algo típico de mi infancia empezaba a desaparecer. Cuando yo era pequeña tenía decenas de películas de dibujitos en VHS. Lo más odioso era cuándo iba a ver una película, y resultaba que el título de la cinta no coincidía con el de la carátula. Pasaba el 90 % de las veces, pues las tenía todas desordenadas. Pero pasé horas y horas de mi infancia soñando con las películas disney, y aún hoy en día sigo pensando que son muchísimo mejores que todas las películas que hace ahora.




Castillo de Casper. Una navidad empezaron a anunciarlo en la tele y yo me moría de ganas de tenerlo. Se convirtió en mi ilusión y se lo pedí a los reyes. Paxo también se compró uno. Y a los dos se nos rompió una de las torres, que era una linterna. Hace poco, Mazuelos y Roberto me contaron que ellos también tenían este castillo. Creo que a todos nos dio por comprarlo :)






Los teletubbies. Fue la primera cinta VHS que me compraron. Me encantaban esos barrigones de colores que correteaban por los prados con conejos. Cómo el sol son cara de niño sonreía, la aspiradora esa con ojos que hacía ruidos raros, cómo se les iluminaba la barriga, y la voz esa potente decía: "Es la hora de los teletabis, es la hora de los teletabis". Cuando salían vídeos de niños haciendo actividades, yo estaba deseando de que se acabara y salieran otra vez los teletabis. 





Los huevos kinder. Me encanta recordar la ilusión que me hacía comprar huevos kinder y ver la sorpresa que salía. Unas veces eran cosas simples, como cochesitos que tenías que montar tú, o cosas así. Y otras veces eran muñecos de una colección. Yo siempre esperaba con ansia a que llegara el verano para que empezaran a vender los huevos kinder esos diferentes, con chocolate blanco y dos bolitas que se comía con una cucharita.




En el colegio a veces teníamos hacer figuras con plastilina, pero es que en mi casa estaba siempre jugando con ella. Recuerdo que la que usaba era la de la marca "Jovi", aún reuerdo su tacto y olor. Qué recuerdos. Hacía casitas con las carátulas de las cintas VHS, y los muebles eran de plastilina :')





Las ceras blandas. Eran otras de las cosas que usábamos en el colegio. En verdad yo odiaba pintar con ellas porque manchaban mucho y mis dibujos siempre terminaban con los colores mezclados y horribles, pero me traen muchos recuerdos.


David el Gnomo. Marcó mi infancia. Mi padre me compró la serie entera y yo estaba obsesionada con ellos. Muchas veces iba al campo con mi padre para buscar gnomos en los huecos de los árboles. Creo que era una serie preciosa y me encanta una frase que aparecía en la intro de cada capítulo: "Nadie es mejor por ser más grande".







Ya se me olvidaba mencionar a Pingu. Era otra de mis series favoritas cuando era más pequeña. La veía más o menos por la misma época que los teletubbies, recuerdo que la veía todos los días antes de ir al colegio. Era una serie muy sencilla pero entretenida.







Colonia Nenuco. Creo que no existe niño en el mundo que no conozca el olor de esta colonia. A todos nos la han echado de pequeños, y su olor nos sigue trayendo recuerdos de la infancia. Todos los bebés huelen a nenuco :)




Bueno, tengo muchísimas más cosas típicas que recuerdo, pero tampoco es cosa de poner aquí toda mi vida en imágenes. Espero que os haya gustado y, si vosotros recodáis algo más, podéis dejarlo en los comentarios. Intentaré escribir más a menudo, y espero que los demás también lo hagan. ¡¡Un abrazo gigante!! :)