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lunes, 25 de noviembre de 2013

Morir por amor.

Esta noche he decidido escribir sobre algo que he leído recientemente y me ha parecido muy curioso. Cualquier persona que vea el título que he decidido poner a esta entrada pensará que es un título un poco exagerado, ya que nadie escucha en las noticias que alguien ha muerto por amor. Todo es posible, pero como últimamente podemos ver... solo hay violencia y más violencia. Con esta entrada os llevaréis una gran sorpresa. Aún existen seres que "mueren por amor" y no aplican la violencia.

 Hoy día existe en la Tierra algunas especies animales que son incapaces de separarse de sus correspondientes parejas. Tanto es el amor que sienten esos animales que si por algún motivo llegasen a perder a su pareja, ya no le encontrarían sentido a su vida y terminarían muriendo. Me voy a centrar en el caballito de mar. El caballito de mar elige a una única hembra en toda su vida. Numerosos estudios realizados con varias especies de caballitos de mar demuestran que cuando la hembra muere el caballito de mar permanece solo durante un tiempo vagando por el océano perdido y desorientado, después empieza a dejar de alimentarse y finalmente muere.

Hace muchos años, todos los caballitos de mar eran unos rompe corazones, elegían pareja frecuentemente y pronto de se cansaban de ella y la cambiaban, esto pasó durante miles de años pero llegó un momento en el que algo cambió en su forma de relacionarse y reproducirse y a partir de ahí, solo elegían una única pareja para el resto de sus vidas.

Estas especies marinas son todo un ejemplo. Los animales por muy pequeños que sean también son seres vivos y en muchos casos no se sabe si actúan por instinto o haciendo uso de los sentimientos, lo que está claro es que cuando pierden a su pareja se dan cuenta perfectamente y lo sienten de tal manera que ya no quieren seguir viviendo sin ella. Los humanos que nos consideramos personas racionales y con principios demostramos en muchísimas ocasiones ser peores que animales. Hay que pararse y observar a nuestro alrededor porque la naturaleza que nos rodea no deja de enseñarnos lo correcto de las cosas. Un ejemplo es este, pero hay miles y miles.

Ahora paso a una aclaración: lo que he contado en esta entrada sobre los caballitos no tiene como finalidad que mañana se suicidéis porque estéis enamorado de alguien. Solo pretendo que podáis ser capaces de pensar e imaginar el amor que pueden llegar a sentir otros seres vivos totalmente diferentes a nosotros y sobre todo, hacer ver que nosotros aún debemos de cambiar muchas cosas en nuestra forma de amar, actuar... Debemos cambiar tantas cosas como sean necesarias para ser mejores como personas no como especie. Respetar a los seres vivos, porque muchos de ellos merecen más respeto que nosotros. Sus actos lo demuestran.


Espero que os guste la entrada. Ha sido algo espontáneo no la tenía pensada ni nada. Comentad y hasta pronto.

domingo, 24 de noviembre de 2013

El Elefante Encadenado

¡Buenas! Veo que el blog está un poco abandonadillo, ni Mazuelos ni Roberto escriben nada, y yo llevaba unos días con una entrada en mente, pero Paxo me quitó un poco la idea al escribir la entrada sobre "La liebre y la tortuga", ya que yo iba a escribir también sobre una fábula que he escuchado hace poco, pero ya para no poner dos entradas parecidas juntas, habia decidido esperar un poco a que los demás dejaran más entradas. Pero tampoco voy a esperar eternamente, así que allá voy.

Esta fábula la leyó en clase hace poco mi profesor de lengua. Yo nunca la habia escuchado antes y me pareció muy bonita. Se llama "El elefante encadenado", y es del libro "Cuentos para pensar" de Jorge Bucay.


Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños.
Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerza descomunales... Pero después de la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?
Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante... Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: "Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?". No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca...
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño".

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa, porque, pobre, cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que "no podemos" hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré. Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: "No puedo y nunca podré". Ésto es lo que te pasa, vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en ti, que no pudo.

Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón... ¡¡¡Todo tu corazón!!!


 

Bueno, creo que queda poco que añadir. Es un texto muy bonito y no tan escuchado como lo de la "Liebre y la tortuga", pero creo que es igual de reflexivo.
"La liebre y la tortuga" nos enseña que con constancia podemos lograr todo lo que queramos, y que nadie es más que nadie, que los que más corren y van de creidos son los que antes se estrellan.

Y esta fábula del elefante nos enseña que sólo porque nos hayamos enfrentado a algo alguna vez y no lo hayamos conseguido, no podemos darnos por vencidos. Porque el tiempo pasa, y aunque no nos demos cuenta, las personas maduramos, nos hacemos más fuertes y sabios a base de tropezar, caer y tener que seguir luchando. Que no perdemos nada por seguir intentando superarnos a nosotros mismos una y otra vez, que no podemos rendirnos y cuando tengamos que enfrentarnos a algo, no podemos pensar que no podemos, porque nos perjudicamos a nosotros mismos. Tenemos que pensar que podemos, que somos capaces y podemos lograrlo, y quizás fallemos, sí, pero entonces debemos volver a intentarlo, una y otra vez, hasta que por fin lo logremos. Porque quizás es que aún no estamos del todo preparados para conseguirlo, quizás aún, como el elefante, no hemos reunido la fuerza necesaria, pero quién sabe, a lo mejor la próxima vez sí que estemos preparados y seamos lo suficientemente fuertes. Pero claro, ¡eso no lo podemos saber si no lo intentamos!

En fin, aquí lo dejo ya, porque no quiero resultar repetitiva, esto es algo que ya deberíamos saber todos.
Lo importante es la fábula en sí, que me gustó mucho porque no la había escuchado antes, así que quería compartirla para que la conozca más gente. Espero que os guste tanto como a mí, ¡un abrazo para todos! :D

jueves, 21 de noviembre de 2013

Un poco de publicidad sobre "El Cuadraito"

Hoy escribimos a la par Paxo y Andrea porque venimos a hacer un poco de publicidad.
Esta entrada es muy especial porque se la hemos prometido a nuestro querido amigo Eugenio.

Eugenio trabaja en el bar de sus padres. El domingo pasado fuimos allí a comer y estuvimos hablando un rato en la barra con él. Entonces entre bromas decidimos llegar a un acuerdo: si el ponía un papel con la dirección de nuestro blog en la pared, nosotros hacíamos publicidad de su bar. Y aquí estamos :)

El famoso bar "EL CUADRAITO" está situado en Puente Genil (Córdoba). Concretamente en la Avenida de la Estación, frente al salón de bodas de "Santa Filomena". Tiene una terraza muy bonita y soleada, con muchas mesas fuera y dentro del bar.
El bar ha sido reformado recientemente y consta de instalaciones muy modernas.




Con tu refresco te regalan una tapa al gusto. Puedes elegir entre carne con tomate, ensaladilla rusa, anchoas, queso...
Y si lo prefieres puedes mirar en el menú y pedir un bocadilllo de lo que más te apetezca. Los precios son muy baratos.

El día más popular es el domingo, concretamente a las 13:30 del medio día, ya que al pedir un refresco, te dan una tapa generosa de paella. Personalmente tenemos que reconocer que la paella está deliciosa, la madre de Eugenio es una cocinera de sobresaliente.
Además, te atienden y sirven muy rápido, olvídate de eso de tener que estar esperando veinte minutos para que te tomen nota. En el bar "El cuadraito" tu única preocupación será disfrutar de la comida y pasar un buen rato entre amigos.
Así que ya sabes, si vives en Puente Genil o cercanía, no dudes en pasarte por el "Cuadraito" :)

By: Andrea y Paxo :)



Arriba Eugenio y Andrea, y abajo Paxo y Mazuelos con unos familiares.
Ambas fotos tomadas en el bar.


La liebre y la tortuga.

Hace muchos años, vivía una liebre muy fanfarrona, que siempre estaba recordando a todo el mundo, lo veloz que podía ser. Tan orgullosa era, que día tras día, machacaba a la pobre tortuga y su baja velocidad.

Cansada de sus burlas, la tortuga le dijo un día:

-Si tan segura estás lo que dices, ¿Por qué no echamos una carrera para comprobarlo?

- ¿Una carrera? Te ganaría con los ojos cerrados y a la pata coja. Si te hace ilusión perder, no veo ningún inconveniente.

-Perfecto, correremos hasta la última roca del camino y al terminar, seguro que no te quedan tantas ganas de reír.

Terminada esta conversación y cuando todos los animales de los alrededores se hubieron enterado de tan singular reto, se comenzó a disponer todo para la carrera. Cuando todo estuvo listo, se dio la salida a ambos corredores.

Confiada al 100% en sus posibilidades, la liebre dejó a la tortuga que tomara una gran distancia, mientras ella vagueaba por los alrededores. Cansada de esperar, puso en marcha su carrera, llegando en un tiempo record, a la altura de la tortuga.

Viendo que iba a ser todo muy fácil, se volvió a detener para tomar un poco de aliento y dejar que la tortuga, prosiguiera su lento pero seguro caminar. Recupera totalmente, volvió a arrancar de nuevo, volviendo a pasar a la tortuga rápidamente.

Y así fue pasando toda la carrera, hasta que en la última parada de la confiada liebre, la tortuga se hizo con la suficiente ventaja para ganar la carrera.

¿Quién no ha escuchado alguna vez de un modo u otro este cuento?

Lo pongo aquí porque nunca está de más volver a recordarlo y sobre todo por la gran moraleja que guarda, una verdad que se ve reflejada día tras día en nuestra sociedad. Diariamente, todo el mundo busca destacar y demostrar que es mejor que las demás personas que lo rodean, todos hemos sido el conejo en alguna ocasión. El conejo es la típica persona orgullosa, creída y tan segura de sí misma que acaba metiendo la pata por confiarse tanto. No hay que olvidar que todo el mundo es capaz de todo si lo intenta y se esfuerza. La tortuga es esa persona que no se rinde, que lucha, que sigue caminando aunque tenga  todas las de perder, que fija una meta, que no para a pesar de las críticas, que pone todo lo que está a su alcance para cumplir sus objetivos y sobre todo, es una persona valiente y trabajadora. Finalmente, como narra el relato vence la tortuga y el conejo no se explica cómo ha podido ocurrir. Mi conclusión es que no nos debemos de burlar y reír de otras personar que en un primer momento puedan parecer más débiles que nosotros, porque con esfuerzo y trabajo pueden llegar a superarlo todo deliberadamente.

 Hay muchas otras interpretaciones más. Cada uno puede sacar la suya propia, pero de algo sí podemos estar seguros porque resulta evidente: la tortuga gana y el conejo pierde con eso queda dicho todo.

domingo, 17 de noviembre de 2013

La dicha de la vida

Hay una frase muy sonada que dice que "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar". He mirado en internet y creo que la frase es de Thomas Chalmers, que por lo visto era un filósofo inglés.

Esta frase me ha llevado a reflexionar muchas veces, puesto que creo que tiene algo de razón, aunque yo personalmente añadiría un par de cosas: tener la conciencia tranquila, sentirse bien con uno mismo y apreciar lo que se tiene. Y es que:

- Si tienes siempre algo que hacer, estás ocupado y no te paras a pensar ni rayarte la cabeza.
- Tener a alguien a quién amar es importante porque eso hace que la vida tenga más sentido ¿no?
Y no creo que se refiera a amar de "amor" en sí. Yo cambiaría el verbo "amar" por "querer", es decir, creo que se refiere a querer a gente en este mundo, como por ejemplo a una madre, a la familia en general, a los amigos...
- Tener algo que esperar es lo que hace que los días y los esfuerzos merezcan la pena. Sino tenemos nada que esperar, los días se hacen rutinarios e insoportables y nadie se esforzaría por conseguir nada.

Pero podemos tener todo lo anterior, y ser personas infelices si nuestra conciencia no nos deja tranquilos. Por ejemplo, si nos sentimos mal por algo que hayamos echo... por mucho que tengas algo que hacer, siempre vas a estar dándole vueltas a eso. A no ser que seas una persona con muy pocos sentimientos.
Si no te sientes bien contigo mismo, ya sea físicamente, o porque sientas que no haces algo bien... pues creo que tampoco vas a poder disfrutar de la vida al cien por cien, porque siempre vas a tener complejos y así es difícil vivir.
Y bueno, puedes ser millonario y el más famoso del mundo, pero si no sabes apreciar la vida en sí y todo lo que tienes, nada de eso te llenará. Así que yo creo que este es el factor más importante de todos los mencionados anteriormente, ya que puedes ser pobre, tener solo una muda de ropa y apenas nada que llevarte a la boca; pero si sabes apreciar cada nuevo día, cada amanecer y das gracias por la salud y lo poco que tienes, en vez de llorar por lo que te falta, se puede llegar a ser mucho más feliz que aquél millonario que no sabe ya ni en qué gastarse el dinero.

Esta es mi opinión personal, supongo que muchas personas opinarán diferente, aunque espero que también haya personas que piensen igual que yo.
Quería compartir la frase porque creo que la gente debería pararse algunos minutos a pensar sobre esto, y sobre todo en su propia opinión personal.

¿Qué necesitas TÚ para ser feliz? Esa es la verdadera pregunta, y el día que puedas responderla habrás dado un paso más hacia tu felicidad o bienestar personal. En serio, párate a pensar en los factores (lógicos) que crees que necesitas para sentirte bien en tu día a día y haz todo lo posible para cumplirlos ;)

domingo, 10 de noviembre de 2013

Vídeo de felicitación por mi cumpleaños.


Buenas tardes, hoy Andrea está aquí conmigo que ha venido a hacerme una visita. Hemos estado haciendo muchas cosas: hablando, riendo, recordando cosas y sobre todo hemos visto vídeos en YouTube. A ella le gusta mucho la serie de "pulseras rojas" así que está aprovechando ahora puede usar mi Internet para descargarse los capítulos de la segunda temporada, pero no consigue descargarlos porque no le va el programa de descarga, así que está viendo tutoriales para encontrar otro programa efectivo. A mí se me ha ocurrido subir un vídeo muy especial tanto para ella como para mí. Es el vídeo que Andrea hizo para el día de mi cumpleaños pasado. Hace ya unos meses que está hecho pero sé que le costó mucho trabajo buscar la música, las imágenes y conseguir ese resultado, así que no está mal colocarlo aquí en blog para que todo el mundo pueda verlo. Dejo de escribir ya porque hoy no estoy inspirado y Andrea lo puede confirmar jajaja

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Qué ves?

Ya avisé de que mis entradas serían muy variadas. Si mi anterior entrada fue mas currada y personal, ahora vengo a hablar de algo que me ha parecido un tanto curioso.
Hoy, al usar Google me he encontrado con esto:


Me quedé un rato mirando la imagen que está sostenida por las manos y me di cuenta de que es una de esas imágenes que según quién la mire puede ver una cosa u otra. Yo por ejemplo en esa imagen veo una rana sobre una hoja, y también se puede ver la cara de un león. Pero por ejemplo, le pregunté a mi madre qué veía ella y me dijo que una torre rodeada por una muralla. Así que me pareció muy divertido y me puse a investigar un poco más.
Por lo visto fue a un tal Hermann Rorschach a quién se le ocurrió crear una serie de manchas en cartulinas para conocer la personalidad de quién interpretara dichas manchas. Y hoy hace 129 años que nació el tal Hermann, por eso Google ha querido rendirle homenaje poniendo esa imagen en su página principal.

Pero bueno, yo he estado mirando las imágenes que creó Hermann Rorscharch (fueron 10 en total) y me han parecido muy feas y complicadas de interpretar.




(Ejemplo imagen del test de Rorschach)



Así que he estado un rato buscando a ver si encontraba algunas imágenes más divertidas en internet, pero no me convencían, y al final he tenido una idea mejor, y he pedido ayuda a Paxo, que ha creado sus propias imágenes amorfas, en las que cada uno puede interpretar y ver lo que quiera. Porque esa es la intención de las imágenes de Rorschach: dar libertad a la mente y a la imaginación, y a partir de ahí intentar hacerse una idea de la personalidad de las personas. Pero bueno, el caso es que nos hemos divertido un rato creando nuestras propias imágenes e intentando buscarle sentido, y aquí está el resultado.

Nota: Todas las imágenes tienen Copyright© de Paxo.





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Sería gracioso que todo el que lea esto y vea las fotos, deje un comentario diciendo qué es lo que ve en cada foto.

Yo por ejemplo, estoy asustada porque creo que tengo una mente un tanto macabra, ya que cuando Paxo me enseñó la tercera foto, yo lo primero que vi es que hay como una nariz de cochino, entonces me puse a pensar dónde estaba la cabeza, y me di cuenta de que en verdad puede verse como si a un cochino le cortas la cabeza de forma transversal, entonces se ve el cerebro del cochino y la nariz jajaja cada vez me sorprendo más a mí misma... Bueno, pues eso, a ver qué veis vosotros, cuánto más disparatas sean las respuestas, ¡más divertido!, ya que al final esta entrada ha terminado siendo humorística con los dibujos de Paxo jajaja

La mente humana.

Esta noche me encuentro inspirado y me han entrado ganas de filosofar un rato, así que de este modo aprovecho y lo dejo plasmado aquí en el blog, en forma de entrada. He elegido como tema: "la mente del ser humano", sé que todo este mundo está estudiado por la psicología, que es muy complejo y amplio pero he sacado mis propias conclusiones:

-Está más que claro que todos partimos de cero. Nadie es más que nadie. Todo comienza desde el momento en que nacemos, desde ese instante, todo lo que hay a nuestro alrededor y todos los hechos que nos van ocurriendo nos van dando forma. Eso es el mayor porcentaje de lo que somos como personas, pero también hay otras variables que nos condicionan el día a día, me estoy refiriendo a las características genéticas. Un claro ejemplo de cómo nos condicionan los genes es el sexo. Tan solo por tener un par de cromosomas XX o XY ya tendríamos una mujer o un hombre y esto hace que su vida en la sociedad sea totalmente distinta. Esto es una realidad que no podemos despreciar la genética siempre estará ahí desde que nacemos hasta que morimos pero para mí no lo es todo, pienso que los hechos nos van marcando muchísimo más en la vida. El ejemplo claro está en el programa televisivo de "Hermano mayor" que va de adolescentes conflictivos que hacen la vida imposible a sus familias. Hay una parte de ese programa en la que se muestran imágenes de cuando esos adolescentes eran niños pequeños de tres o cuatro años. Todos aparentemente son iguales con respecto a su conducta: felices, cariñosos... Pero después con el tiempo cuando esos niños se van poniendo en contacto con otros ambientes y se van juntando con malas influencias van cambiando y se van modelando hasta que se crean personas frías, crueles, sin sentimientos y que en general todas ellas actúan de un mismo modo, aplicando la violencia.

-Después de observar el comportamiento de muchas personas, he podido llegar a la conclusión de que a pesar de que todos somos diferentes siempre hay algo en nuestro interior que es común y aquí creo que es donde vuelve a tomar parte la genética. Todos genéticamente somos un 99,99% iguales y por ellos pienso que en aquellas circunstancias en las que tenemos pocos segundos para reaccionar todos actuamos igual. Cuando hay una situación de peligro todos buscamos salvarnos a nosotros mismos, si por desgracia en un edificio se produce un incendio todo el mundo busca la salida empujando, corriendo y sin respetar a las otras personas. Esto es lo que se conoce como instinto y es nuestra parte más animal e incontrolable que sigue ahí en nuestro interior formando parte de nosotros.

-Por último, destacar que nuestra mente finalmente se resume como algo sencillo, muy simple y en gran parte semejante a todas las demás mentes con las que convivimos en nuestra sociedad. Por ello, todos somos tan fáciles de manipular, engañar y persuadir y hay muchas personas que aprovechan esta debilidad para manejar a la sociedad. Un ejemplo podría ser la publicidad. Siempre hay algo en la publicidad que nos intenta persuadir para que compremos el producto.

Ahora para que todo el mundo pueda comprobar experimentalmente lo que acabo de contar os dejaré esta imagen con texto:



jueves, 7 de noviembre de 2013

Puente Genil - Casariche (Andrea)

¡Buenas! Ya estoy aquí de nuevo. Me hubiera gustado haber escrito esto antes pero me ha superado la pereza... Aunque más vale tarde que nunca ¿no?
Hoy vengo a contar mi experiencia el pasado día 2 de este mes (día de los difuntos), cuando Mazuelos, Paxo y yo decidimos ir desde Puente Genil a Casariche andando. Puede parecer una tontería o una locura, pero yo no lo veo tan raro... ¿No hay gente que hace el camino de Santiago? Pues este es nuestro peculiar camino. Ya lo hicimos Paxo y yo el año pasado justo el mismo día, y hemos pensando que lo repetiremos todos los años como una promesa. Ya veremos. Por ahora voy a contar que tal nos fue el día.








Antes de nada comentar que de Puente Genil a Casariche hay unos 14 kilómetros (por la carretera). Por el camino que nosotros seguimos no sé exactamente cuántos son, pero supongo que serán prácticamente los mismos. Aquí dejo un mapa del camino que seguimos, que como os voy a contar, no fue un camino fácil, ya que tomamos un atajo, cruzamos un río y seguimos por la vía del tren hasta llegar a Casariche.








El día 2, día de todos los difuntos, Mazuelos llegó a las once de la mañana preparado con su mochila tal y cómo habíamos quedado. En verdad ni Paxo ni yo teníamos muchas ganas de ir y estábamos pensando en aplazar la excursión. Pero el ver a Mazuelos tan dispuesto nos motivó y al final decidimos ir. Empezamos a andar a las once y media o doce de la mañana. Cruzamos el Puente Hierro y tomamos el camino que va desde el Palomar a Sotogordo. Ese tramo fue bastante ameno, aunque caluroso. En general todo el día pasamos calor, y eso que a estas alturas se supone que ya debería de hacer más fresco.



En Sotogordo nos encontramos una pequeña tienda y decidimos entrar a comprar una botella de agua, porque por experiencias anteriores, sabemos que en una excursión a pie lo más importante es llevar siempre agua. Aunque como dijo Paxo, esa botella seguramente llevaba años en la tienda, porque tenía por fuera hasta una especie de sustancia pegajosa que Paxo decía que era leche de cabra jajaja


Tras salir de Sotogordo, tuvimos que subir una cuesta con bastante pendiente. Una vez arriba decidimos hacernos fotos. Yo iba a hacerme una con Mazuelos y le dije que se agachara un poco porque es muy alto, y él, aún no sé por qué, se cayó al suelo. En verdad no le pasó nada, fue una caída muy graciosa porque fue como a cámara lenta, y al menos nos ha quedado esta foto humorística.


También nos encontramos con una señal de tráfico que estaba suelta, y Paxo y Mazuelos no pudieron aguantar la tentación de cogerla para hacerse una foto.



Poco después llegamos a un cruce, y al principio del camino había un cartel en el que podía leerse "Finca las Morenas".



A continuación estuvimos unos veinte minutos andando por un camino de tierra. Hacía mucha calor, pero a parte de eso era un camino normal y seguro. Si hubiéramos seguido por ahí, hubiéramos llegado a Casariche perfectamente sin ningún problema. Pero a Paxo eso le aburría, él buscaba más emoción, así que nos convenció para tirar por una "atajo" según él. Nos hizo cruzar un campo ajeno buscando la vía del tren, porque decía que por la vía llegaríamos más pronto. Tengo que reconocer que yo fui quejándome todo el rato, diciendo que nunca me hacían caso y que por el camino íbamos mejor. Paxo no paraba de decirme que cuando recordara ese día me sentiría orgullosa de haberle echo caso y haber tirado por ahí. Yo en ese momento no lo veía, pero ahora me doy cuenta de que tiene razón. Si hubiéramos seguido el camino hubiera sido demasiado fácil.
El mayor reto se nos presentó cuando nos encontramos con que había que cruzar un pequeño río. Paxo lo cruzó fácilmente de un salto, pero Mazuelos estuvo tres horas poniendo piedresitas para cruzar, y aún así al final terminó con los pies mojados.





Después hicimos un pequeño descanso para comer. Mazuelos comió un bocadillo que llevaba, y Paxo una caña que había comprado también en la tienda de Sotogordo. Yo no tenía nada de hambre, sólo mucha sed.
Después de eso ya encontramos la vía y seguimos por ahí hasta que empezamos a ver Casariche. La verdad es que ahí fue cuando el camino se hizo más largo y caluroso, sobre todo porque ya estábamos muy cansados.





¡Y POR FIN LLEGAMOS A NUESTRO DESTINO!





Nota: En estas fotos salgo súper bajita. A ver, yo no soy muy alta.. ¡pero es que ellos son gigantes1. Que Mazuelos mide dos metros, normal que me vea tan chica... jajaja si él lee esto seguro que se queja de que digo que es muy alto xP


Pero bueno, aunque llegáramos a nuestro destino, el día no acabó ahí, ya que decidimos visitar el campo donde Paxo y yo pasamos prácticamente toda nuestra infancia. Fuimos por allí a dar una vuelta, y pasó algo horrible. Estábamos sobre un caño de esos que llevan agua. Mazuelos me hizo una foto, me dijo "Mira que bien sales", y se le cayó la cámara al agua. Yo no sabía cómo reaccionar, vi la cámara hundirse en el agua (que encima estaba sucia y la cámara ya ni se veía). Menos mal que Paxo fue rápido, la sacó corriendo, le quitó la batería y la secó como pudo. Afortunadamente sigue funcionando perfectamente. Menos mal, porque para mí la cámara es muy importante, más que un móvil incluso, porque me encanta captar los momentos y que queden grabados para siempre en imágenes. Es lo que más hago: fotos. Y demasiada mala suerte tuve ya este verano que me robaron la cámara en Málaga, como para perder ahora otra... En fin, por suerte todo terminó bien, seguimos haciendo muchas fotos, pero ya voy a poner sólo una más, que me encanta porque salgo mirando el campo dónde he pasado tantos años, dónde se han quedado tantos sueños, ilusiones, momentos... en fin, que me transmite mucho aunque parezca poca cosa.





Y ya para concluir el día, a las seis de la tarde más o menos, el padre de un amigo nos llevó en coche de vuelta a Puente Genil. Menos mal, porque si no hubiéramos tenido que volver andando, y sinceramente a mí ya no me quedaban muchas fuerzas después de tanto. Así que Ramón, te doy las gracias de nuevo por pedirle el favor a tu padre :)

Bueno, pues esto es todo. Lo he resumido lo máximo posible. Espero que os guste ya que me ha costado bastante tiempo y dedicación esta entrada.
Nos vemos pronto :D

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Me presento

Hola, mi nombre es Antonio, aunque todos me llaman Mazuelos. Tengo 18 años. Estudio Ingeniería de Telecomunicación en Málaga y vivo con Roberto, amigo íntimo mío y una gran persona. Desde hace tiempo me propuse hacer un blog para compartir mis aficiones que son la música y el basket, pero fracasé porque eso de llevar un blog yo solo… Estoy ilusionado realmente con esto de hacer un blog donde la gente pueda ver las cosas que hacemos y locuras que se nos ocurren. Como persona me considero un chico decidido y tenaz. En realidad, soy una persona muy y digo “MUY” vaga, pero si hay algo que me importe o me sea necesario, me esfuerzo muchísimo por conseguirlo. Soy un soñador nato, me encanta hacer planes, pensar y calcular cada momento y cada palabra, aunque al final siempre acabo improvisando y haciendo lo que me apetezca hacer. Lo que sí es cierto, es que tengo muy claro lo que necesito y lo que quiero en la vida, y aunque sé que hay gente que no se lo creerá, la vida va más allá de lo material. Siento cierta predilección por la escritura pero, ya he dicho que soy muy vago y no veo el momento de ponerme a escribir aunque cuando me pongo… me pongo. En cuanto a la música, para mi es una forma de expresar lo que uno no puede decir con palabras normales, aquí todo vale. Para mí es un arte y reconozco que me hubiera gustado dedicarme a ello pero no tengo futuro como compositor. Dedico muchas horas al día a escuchar música, mientras paseo, estudio, me ducho,… yo escucho de todo aunque lo que más me gusta es el rap y el dance. Por último, el basket es mi pasión desde que era pequeño, es una forma de descargar toda esa tensión que generan los exámenes y las disputas que puede tener uno a lo largo del día. Para mí, el basket es una liberación. Bueno, yo creo que como presentación está bien, ya me mostraré mejor conforme vaya subiendo mis entradas, que espero que os gusten. Un saludo y muchas gracias por vuestra atención.




Casariche día de los Santos difuntos 2013

Esta semana se está pasando muy rápido, mañana miércoles y hace nada que estábamos todos por las calles de Casariche. Supongo que es buena señal. Así es todo más llevadero y no cansa tanto. Para mí este fin de semana ha sido uno de los mejores de este año por la gran variedad de cosas que hemos hecho y además, por todos los lugares emotivos y llenos de recuerdos que hemos vuelto a visitar. Ha sido una ocasión única claramente pero espontánea como siempre. No recuerdo ningún año que no fuese así, siempre salimos sin pensarlo, sin nada planeado, sin agua y con lo puesto. Nos las tenemos que arreglar por el camino e ir cogiendo y aprovechando las ocasiones que se nos presenten.

En este caso, teníamos algo de dinero y pudimos comprar una botella de agua y dos cañas de chocolate en una "tienda" en Sotogordo(aunque la botella de agua era del 2005 y parecía que la habían tenido guardada dentro de la ubre de una vaca. Por otra parte, el tiempo se portó bien y al final hizo un buen día. El camino fue tranquilo aunque se empezó a complicar cuando salimos de Sotogordo y tuvimos que empezar a subir la gran cuesta. Para mí no fue suficiente, yo buscaba algo más de acción así que decidí que sería mejor dejar el camino y aventurarnos atravesando los campos hasta encontrar la vía del tren que terminaría llevándonos a Casariche. Eso hicimos pero no fue tan fácil porque entre nosotros y la vía había un obstáculo: el río Yeguas. Tras encontrar la forma de bajar y llegar al curso del río encontramos una zona con el nivel de agua muy bajo y con muchas piedras y por ahí pudimos cruzar.

 Una vez en la vía todo volvió a ser más fácil, solo había que continuar puesto que ya quedaba muy poco y el pueblo se veía cada vez más cerca. Esa es la mejor sensación de nuestro viaje, poder ver como llegas a la meta y cumples tus objetivos. Esta es mi opinión y mi punto de vista. Yo lo viví así y lo volvería a repetir todas las veces que hiciese falta. Ahora vamos a ver cuál es la opinión de Andrea y de A. Mazuelos, los otros dos protagonistas de esta historia. ¡Hasta pronto!

Paxo.

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Eres feliz?