viernes, 8 de noviembre de 2013

La mente humana.

Esta noche me encuentro inspirado y me han entrado ganas de filosofar un rato, así que de este modo aprovecho y lo dejo plasmado aquí en el blog, en forma de entrada. He elegido como tema: "la mente del ser humano", sé que todo este mundo está estudiado por la psicología, que es muy complejo y amplio pero he sacado mis propias conclusiones:

-Está más que claro que todos partimos de cero. Nadie es más que nadie. Todo comienza desde el momento en que nacemos, desde ese instante, todo lo que hay a nuestro alrededor y todos los hechos que nos van ocurriendo nos van dando forma. Eso es el mayor porcentaje de lo que somos como personas, pero también hay otras variables que nos condicionan el día a día, me estoy refiriendo a las características genéticas. Un claro ejemplo de cómo nos condicionan los genes es el sexo. Tan solo por tener un par de cromosomas XX o XY ya tendríamos una mujer o un hombre y esto hace que su vida en la sociedad sea totalmente distinta. Esto es una realidad que no podemos despreciar la genética siempre estará ahí desde que nacemos hasta que morimos pero para mí no lo es todo, pienso que los hechos nos van marcando muchísimo más en la vida. El ejemplo claro está en el programa televisivo de "Hermano mayor" que va de adolescentes conflictivos que hacen la vida imposible a sus familias. Hay una parte de ese programa en la que se muestran imágenes de cuando esos adolescentes eran niños pequeños de tres o cuatro años. Todos aparentemente son iguales con respecto a su conducta: felices, cariñosos... Pero después con el tiempo cuando esos niños se van poniendo en contacto con otros ambientes y se van juntando con malas influencias van cambiando y se van modelando hasta que se crean personas frías, crueles, sin sentimientos y que en general todas ellas actúan de un mismo modo, aplicando la violencia.

-Después de observar el comportamiento de muchas personas, he podido llegar a la conclusión de que a pesar de que todos somos diferentes siempre hay algo en nuestro interior que es común y aquí creo que es donde vuelve a tomar parte la genética. Todos genéticamente somos un 99,99% iguales y por ellos pienso que en aquellas circunstancias en las que tenemos pocos segundos para reaccionar todos actuamos igual. Cuando hay una situación de peligro todos buscamos salvarnos a nosotros mismos, si por desgracia en un edificio se produce un incendio todo el mundo busca la salida empujando, corriendo y sin respetar a las otras personas. Esto es lo que se conoce como instinto y es nuestra parte más animal e incontrolable que sigue ahí en nuestro interior formando parte de nosotros.

-Por último, destacar que nuestra mente finalmente se resume como algo sencillo, muy simple y en gran parte semejante a todas las demás mentes con las que convivimos en nuestra sociedad. Por ello, todos somos tan fáciles de manipular, engañar y persuadir y hay muchas personas que aprovechan esta debilidad para manejar a la sociedad. Un ejemplo podría ser la publicidad. Siempre hay algo en la publicidad que nos intenta persuadir para que compremos el producto.

Ahora para que todo el mundo pueda comprobar experimentalmente lo que acabo de contar os dejaré esta imagen con texto:



2 comentarios:

  1. Me llama la atención (como te he comentado por Skype) que precisamente yo estaba leyendo una cosa que reflexionaba sobre este mismo tema.

    Para empezar, es curioso ver de que forma desde el mismo momento de nuestra concepción estamos predeterminados por la genética a SER ALGUIEN, a ser un hombre, a ser una mujer. No es una chorrada como tener pito o no tenerlo, sino que es toda una vida. Cada persona es única, irrepetible, pero viene determinada por su genética en ese sentido.

    Pero, al mismo tiempo, sigues teniendo razón porque todos somos un poco iguales. Todos venimos determinados por los mismos instintos y emociones, porque en el fondo todos buscamos una cosa: AMAR Y SENTIRNOS AMADOS. Que es lo que al hombre le da la felicidad. Dejando de lado que también tenemos una serie de instintos que provienen de nuestra naturaleza más animal. Pero lo que determina al hombre en definitiva es esa capacidad de amor.

    Si en algún momento nuestra necesidad de amor y afecto se ve alterada, comienza a producirse cosas como sentimientos de inferioridad, depresiones o.... romper puertas al estilo hermano mayor y estampar cereales con leche contra la pared.

    Pese a que todos parecemos iguales, siempre hay algo que nos diferencia. El no dejarnos llevar por el instinto inmediato. Siempre el hombre si quiere puede desarrollar virtudes, puede desarrollar virtudes, siempre el hombre puede ser dueño de sus sentimientos y emociones. Siempre el hombre puede llegar a ser feliz, si trabaja para conseguirlo y no se rinde a la primera.

    Y parece que me he ido un poco del tema de tu entrada, pero creo que estarás de acuerdo en que no me he alejado demasiado.

    Un abrazo!!

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  2. Jajajaja que cabrón me has echo sacar la lengua y me ha dado verguenza de mí misma jajaja por lo demás me ha encantado tu entrada, tienes una mente muy madura y reflexiva Paxo, y tienes razón en todo lo que has dicho, los niños de pequeños más o menos son todos iguales, pero cuando van creciendo, las experiencias, las circunstancias, el ambiente... los va modelando y transformando y todo eso influye mucho en su personalidad. Todo está en nuestra mente, la entrada que voy a publicar ahora te gustará porque también tiene algo que ver con esto. Un abrazo. Andrea.

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