martes, 8 de abril de 2014

¿TIENES MIEDO?

         Hola a todos. Llevo unos días con ganas de hacer una entrada y compartir con ustedes un tema un tanto delicado que me está rondando por la cabeza últimamente. Probablemente muchos de vosotros me digan que no es para tanto, otros que no lo han sentido nunca, otros que no existen, que son los padres… En cualquier caso, me gustaría hablarles del peor de los sentimientos que puede sentir el hombre, EL MIEDO.
        Digo que es el peor de los sentimientos por una sencilla razón, el miedo puede convertir en un simple corderito al hombre más duro y salvaje del mundo. Cuando el miedo es fuerte, más daño hace. Yo distingo dos tipos distintos de miedo. El más simple, es el miedo irracional o miedo a lo que desconocemos. Es ese temor que se siente cuando hay algún fenómeno que el hombre desconoce o no es capaz de controlar (tornados, enfermedades, epidemias, guerras, etc.).
         Si no os importa, yo prefiero centrarme en el otro tipo de miedo, el miedo racional, dentro del cual hay dos niveles. En el nivel inferior está situado el miedo a cosas naturales (insectos, monstruos, el macarra del colegio, etc.). En el nivel superior encontramos el miedo a los acontecimientos venideros (muerte, perdida de algún familiar, etc.). La principal diferencia entre uno y otro, y el motivo por el que el segundo es peor que el primero, es esencialmente el tiempo que ese miedo te angustia y te hace sufrir. Si tienes miedo a los monstruos, solo tienes ese miedo por la noche cuando estas en la cama, puede ser que no puedas dormir pero cuando amanece, sales del dormitorio y ya no hay más miedo hasta la noche siguiente. Nada comparado con el miedo que se siente al saber que vas a perder a esa persona que es tan importante para ti, sin tú haber hecho nada y sin poder evitarlo. Ese miedo te persigue estés en la cama, en el baño, en clase, comiendo, o viendo la tele, y no te deja dormir, ni comer, ni estudiar, ni pensar en nada más que en él… No te deja vivir. Es peligroso porque te crea una angustia constante solo superada por el dolor que sientes cuando tu temor se hace realidad. Es por eso que digo que el miedo es el peor sentimiento que se puede experimentar, se arraiga dentro de ti y te va destruyendo poco a poco hasta que te das cuenta y es tarde.
          No quiero que nadie se lo tome a cachondeo. Creo que es un tema importante, al menos para mí lo es pues, yo mismo, he experimentado ese “miedo racional superior” en varias ocasiones y sé lo que se siente. Es la mayor de las angustias. Te va quemando por dentro y te vas destrozando. Yo de más pequeño, siempre he sido una persona cerrada. ¿Contar mis sentimientos a alguien? ¡NUNCA! Eso era imposible, pero fue ese miedo el que me volvió tan así como soy ahora, con la necesidad de tener siempre a alguien cerca que sepa qué es lo que siento y lo que me pasa. Alguien que en caso de que ese tipo de miedo me vuelva a mermar, esté preparado para ayudarme a salir. Las veces que sentía ese miedo, me encontré solo y, reconozco que si no fuera por la ayuda de algunas personas, hubiera acabado mal. No es ninguna tontería, enserio, puedes acabar mal de verdad y todo por no querer aceptar las cosas. El miedo es muy poderoso, y yo siempre me he sentido orgulloso porque no había tenido miedo a nada. Desde que nací, nunca había sentido el miedo en el cuerpo y me reía de mi hermano pequeño porque por las noches me decía que me quedase a dormir con él porque tenía miedo de los monstruos con la cara llena de lágrimas. Yo no tenía miedo y lo dejaba solo.
La vida es dura y te enseña las lecciones a base de palos. Resulta irónico pero, la situación se tornó. Cuando yo tenía 17, era ya muy grande, pero ese miedo me entró a mí. No miedo a los monstruos, miedo a perder lo que más me importaba, y era yo el que lloraba en mi habitación y venía mi hermano pequeño a abrazarme y a llorar conmigo y me decía bajito “No te preocupes grandullón, que todo los miedos se pasan, yo dormiré contigo verás como no pasa nada malo.” Bueno, lecciones que la vida te da.
El miedo me jugó una mala pasada, pero comprendí una cosa importante. Un hombre que nunca ha sentido miedo, ha llorado o se ha enamorado, un hombre que nunca ha SENTIDO, no es un hombre. El miedo solo me afectó cuando tuve algo que me importó más de lo que nada me importó nunca y en ese momento, el hombre sin miedo se creó uno, miedo a perderlo. No me arrepiento por ello, el revés, eso me ha hecho madurar muchísimo y saber llevar el miedo con más facilidad. La verdad es que ese miedo nunca se ha ido, siempre me acompaña, pero he aprendido a ignorarlo, aunque a veces me golpea fuerte. Llevo un par de días raro, estoy como en otro mundo, solo digo tonterías y me comporto de forma extraña. Bueno, ahora sé que era un poco de ese miedo que me hacía sentir mal y no me dejaba disfrutar de la alegría que en estos momentos de mi vida tengo. Por eso lo odio, estoy pasando yo creo el mejor momento de mi vida, estoy más feliz que nunca y estoy empezando a disfrutar. Sin embargo, ya sé que cuando este miedo regresa, siempre intenta perturbarme y destruirlo todo, pero esta vez no lo dejaré, seré más fuerte que él, él que siga su camino y yo seguiré el mío, con quien realmente me importe.

El motivo que me ha llevado a escribir esto no es poner mal cuerpo a nadie. Si ha sido así, pido perdón. Mi intención es que si alguien lee esto y me entiende porque esté pasando o haya pasado lo mismo, que sepa que no estará solo, que yo sé lo angustioso que es y creo que todos tenemos derecho a tener alguien cerca que nos escuche y nos apoye. Que cuente conmigo en lo que pueda ayudarle. Muchas gracias por dedicar un poco de vuestro tiempo a leer mi reflexión. Buenas noches a todos. Comenten.


2 comentarios:

  1. Te entiendo perfectamente. Creo que todos en algún momento sentimos ese miedo superior que tanto nos afecta. Miedo a perder lo importante, miedo al futuro, miedo a.... Miedo a tantas cosas. Quizás por eso siempre es bueno abrirse a los otros, compartir, confiar y apoyarnos mutuamente.

    Un hombre que es un gran testimonio para mí, siempre dice lo mismo "Solos nunca, juntos siempre".
    Con lo cual, él siempre quiere hacernos reflexionar sobre que solos nada podemos, pero juntos, en comunidad lo podemos conseguir todo siempre y, por supuesto, en esto se incluye vencer el miedo.

    Un texto, del que pronto publicaré una entrada dice "Aquí la persona puede manifestarse claramente, no como el gigante de sus sueños ni el enano de sus miedos, no como un hombre, parte de un todo,".
    Ahí está la clave. Reconocerse limitado, reconocer que no lo podemos todo. Pero ayudarnos unos a otros. Apoyarnos en otros, que nos ayuden a que ese miedo pueda pasar.

    Un abrazo.

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